Publicado en La Jornada, el 29 de enero de 2011.
domingo, 10 de abril de 2011
Una nota en domingo 10 de abril
Buenas tardes: estuve en el Distrito Federal hace un par de días. Fui a CU y mientras miraba unos libros usados en un puesto que ofrecía sus productos en la "avenida de la salmonela", (supongo que Gibram y Efraín les dirán donde se localiza) mirando sin ver los títulos de la mesa, escuché a dos jóvenes de la edad de ustedes, alumnos del 8o semestre, que comentaban la muerte del historiador Juan Brom. Al oir ese comentario, reparé en el libro que veían: un ejemplar de color azul titulado Para comprender la historia de la Editorial Nuestro Tiempo, que recuerdo haber comprado hace muchos años. No resistí más y les pregunté más información. -Salió en La Jornada, la semana pasada-me dijeron. Dijeron que pese a su edad, más de 80 años, seguía dando clases. Les comenté que había sido mi maestro en Ciencias Políticas cuando yo ingresé a aquella facultad en 1972. De repente me di cuenta que éramos de la misma escuela, separados por 39 años de diferencia. Ya no dijimos nada, entre ellos comentaron algo sobre su coherencia de ideas. Yo me marché en busca de la entrada de Metro Copilco y mientras recorría esas callejuelas que me eran conocidas a pesar de sus muchos cambios iba pensando que uno de los cambios que trajo el movimiento del 68 a la entonces Universidad Benito Juárez de Oaxaca, todavía sin la A de autónoma, que consiguió en 1971, fue la llegada de nuevos libros a la cátedra. Y así en 1969, hermoso año aquel, el profesor que nos dio Historia Universal, "Chuchín" Ramírez jubiló afortunadamente los 4 tomos de Mallet y pidió como libro de texto el Esbozo de historia universal, de un tal Juan Brom, publicado por la Editorial Grijalbo. Se trataba de un texto accesible que a diferencia del Mallet no atiborraba de nombres y fechas y trataba a partir de la concepción materialista de la historia de explicar los hechos sociales(eso lo entendí tiempo después). En suma un texto novedoso como bocanada de aire fresco en un ambiente de libros farragosos como era buena parte de los libros que se utilizaban en la prepa en el campo de la historia, como era el de Historia de México de Alfonso Toro, con el que nos recetaron el curso correspondiente, pero esa es otra historia. Cuando en 1972 fui aceptado en Ciencias Políticas en la licenciatura de Sociología (u ociología,, como le decíamos) en el primer semestre en el turno vespertino cursé la materia de Historia económica y social, cuyo catedrático era el mismo autor del libro que había estudiado en la prepa: Juan Brom. Yo estaba muy contento y me la pasé escuchando a un profesor cuarentón, afable, que aparentaba más edad de la que tenía entonces, con unas incipientes patillas, hablándonos del tema que le apasionaba. Recuerdo de ese curso que leí el libro que ví en el puesto de libros usados, además de algunos otros como el del historiador frances Pirenne sobre la Edad Media. Recuerdo que falté poco a su clase. Gracias a aquel profesor que gastaba saco y camisa azul pero sin corbata, me inicié en la lectura de Bertold Brecht, el dramaturgo alemán, a través del poema aquel titulado: "preguntas de un obrero que lee" que si mal no recuerdo venía en ese libro. Llegué a la estación y me sumergí entre la masa que a esa hora subía al tren, con un nudo en la garganta, lamentando no haberle dicho que me había llevado su libro en la prepa y que me había gustado, supongo que no lo hice por temor a parecer ridículo. Me queda la satisfacción de haber sabido de él por el colega Carlos Sánchez que viajó del DF a Michoacán con él y le contó que estaba escribiendo sus memorias, pues él como Friderich Katz, niños alemanes de origen judío habían llegado al exilio mexicano en los años del nazismo. Él, Juan Brom, viajando con su familia desde el Japón, en el último barco disponible antes del estallamiento de la guerra mundial. Por cierto alcanzó a ver publicado su libro de memorias. Libro que espero leer pronto. Me reconforta saber que siguió siendo profesor en la FCPS y un pilar de la docencia en la licenciatura, recibiendo año con año a un montón de jóvenes como el que fuí y como los chicos a quienes entontré la tarde de anteayer. Un hombre de izquierda que mantuvo en su corazón la búsqueda de la utopía. Hoy, busqué y localicé la nota de La Jornada del 29 de marzo del 2011 en donde se daba cuenta de su fallecimiento acaecido un día atrás. También encontré una nota que un amigo suyo escribiera justo dos meses antes de su muerte y que también fue publicada en el mismo diario. Ahora, en recuerdo de mi profesor del primer año de la carrera la incluyo en este espacio a manera de homenaje. ¡Salud, Maestro! Va pues: La transparencia de Juan Brom Jorge Turner Juan Brom es un hombre venturoso y envidiable. A los 84 años cumplidos se observa con buena salud y en su haber muestra una obra histórica escrita de primera categoría. Por su entrega total a darle un significado a su vida me recuerda mucho a Gregorio Selser, amigo y compañero entrañable, fallecido en 1991. La diferencia está en que Gregorio, habiendo realizado una considerable faena intelectual que habría merecido el otorgamiento de muchos doctorados, le pusieron obstáculos por su desapego a los títulos universitarios, mientras Juan se desempeñó en su trabajo sin descuidar del todo la necesidad de adquirir las constancias escolares. Pero ambos se asemejan en su concepción de izquierda y en que sus militancias en organizaciones políticas fueron cortas (la de Juan se reduce a nueve años), en comparación con una vida completa de trabajo que dejó un caudaloso aporte intelectual a las ciencias sociales latinoamericanas. Aunque Juan debe ser presentado como un mexicano ejemplar no abrió los ojos en el país, sino en Fuerth, una pequeña ciudad de Alemania del Sur. De allá viajó para acá, junto con su familia, a los 14 años de edad, huyendo de la persecución que habían desatado los nazis en contra de los judíos. Y fue aquí en donde, tras superar los problemas obvios de adaptación, pasó muchos años, forjó su carácter y realizó su meritoria actividad intelectual. De los trabajos históricos elaborados por Juan Brom destacan: Para comprender la historia, Esbozo de historia universal y Esbozo de historia de México (los tres escritos para la docencia en bachillerato), así como ¿Por qué desapareció la Unión Soviética?, libros de enormísimos tirajes, particularmente el tomo sobre historia mundial, que ya tiene 23 ediciones. Pero recientemente me ha sorprendido la aparición de un volumen suyo titulado De niño judío alemán a comunista mexicano (una autobiografía política), el cual permite entender la relación de su historia personal con su concepción de la historia de México y de la historia del mundo. Lo peculiar de este último libro es la diafanidad con que está escrito. En sus páginas, Juan dice con transparencia y sin disimulos, todo lo que recuerda de su prolongada vida política. Por ello, estoy seguro, valga la suposición absurda, de que si wikileaks lo investigara buscando los hechos ocultos importantes que frecuentemente yacen en las apariencias, nada encontraría. La formación de Brom Antes de descubrir su vocación y su ideología Juan se labró una disciplina que lo impulsó siempre. En su vida de trabajo participó, con su hermano y su papá, en un taller mecánico de troqueles. Y en sus estudios iniciales mexicanos ingresó en 1942 en una Prevocacional del Instituto Politécnico. Con la terminación de la Segunda Guerra Mundial se le planteó la posibilidad de regresar a su tierra de nacimiento, pero ya se sentía identificado con México. Ya había arraigado en su cabeza y en su sensibilidad una ideología y con ella la disposición de estudiar historia, cambiando el rumbo de su instrucción. Se inscribió en la preparatoria de la UNAM, luego en la Facultad de Filosofía y Letras y terminó sus estudios de Maestría en Historia en 1954. En esta etapa siente la necesidad de militar políticamente, pero como es tan ordenado, primero asegura sus derechos ciudadanos, obteniendo su carta de naturalización antes de ingresar a la Juventud Comunista y al Partido Comunista. En esta organización tiene discrepancias con algunos planteamientos de la dirección, por lo que entra en una lucha interna de renovación que termina con su separación de la organización, convirtiéndose desde entonces en “un comunista sin partido”, como él mismo se autodefine. La formación intelectual de Juan Brom continúa después de la conclusión de sus estudios profesionales. Se dedica a la docencia y bajo la idea de enseñar aprendiendo amplía sus conocimientos mediante la preparación esmerada de sus clases y la elaboración de textos para facilitar el aprendizaje. De su primera etapa como profesor es muy importante, luego de sus cursos en la capital, su estancia en Morelia, adonde viajó en 1962, invitado por el doctor Eli de Gortari, rector en aquel tiempo de la Universidad de Michoacán, para impartir clases en el Colegio de San Nicolás. Fue durante este periodo que se casó y nació su hija Rocío Citlali y cuando apareció la primera edición de su magnífica obra Esbozo de Historia Universal. A su regreso al Distrito Federal prosigue con sus clases en preparatoria, nace su segunda y última hija, Yara Amelia, hasta 1964, fecha en que gana el concurso para ser profesor en la hoy Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, hace 46 años, en donde aún se mantiene sorprendentemente activo en la actualidad. El comunista mexicano sin partido En su último libro Juan se califica a sí mismo como “comunista mexicano sin partido”, aunque está implícito que puede agregarse que es un “comunista mexicano sin partido que trabaja en la UNAM”. En los 46 años seguidos de actividad en la UNAM, el centro escolar de más de 250 mil estudiantes, con 100 años de existencia y reconocimiento universal, Juan Brom, al par que se ha entregado a la enseñanza a sus alumnos y otros cargos, también ha terminado de tallar su propia personalidad. En la justa tradición libertaria de la UNAM, vertebrada por una comunidad diversa y autónoma, Juan enriquece su pensamiento, siempre pendiente de la marcha de la sociedad, concordando con el ambiente de convivencia, sin renunciar a su ideología. Pero para hacerle justicia al Maestro es menester precisar qué significa para él ser “comunista mexicano” conforme a lo que se desprende de su libro reciente. En primer lugar salta a la vista que Brom no se siente como un comunista a secas, sino como un comunista con apellido, o sea un “comunista mexicano”. Esto significa que su desacuerdo de los viejos tiempos con el Partido Comunista de México constituyó un desacuerdo de coyuntura, dejando intacta su ideología que sigue en pie, incluso ante el derrumbe de la Unión Soviética. Es el sueño sublime de que el hombre llegue a ser alguna vez el hermano del hombre y de que previamente los estados nacionales se relacionen con equidad. Como soñador que investiga la realidad, Juan sabe que “en el México de hoy no es posible plantear el socialismo como una tarea inmediata”. Habrá que ocuparse de las metas preliminares posibles, sin echar al olvido el objetivo final a largo plazo. En sus preocupaciones, Juan calibra los fracasos habidos y por eso piensa que un socialismo durable tiene que ser objeto de una convicción colectiva de la urgencia del cambio sustentado en una decisión mayoritaria. De ahí que repare en el valor de la conciencia y que haya dedicado su último libro, aparte de sus hijas, “a todos los que no se resignan con el mundo como está y desean cambiarlo”.
martes, 5 de abril de 2011
Va artículo de Luis Pazos
Como les comenté pego el artículo que Luis Pazos publicó recientemente, polémico sin duda pero vale la pena leer sus razones. Saludos. Las escuelas privadas son públicas Opinión Luis Pazos El Financiero, México, 30 de marzo de 2011. Uno de mis maestros, el doctor Alberto Benegas Lynch, argentino, me recordó que dividir la educación en pública y privada es un error, pues las llamadas escuelas privadas también son públicas. El público es quien al inscribir a sus hijos libremente y pagando en una escuela privada, les da un voto de confianza y las hace rentables. Si queremos utilizar una división, tendríamos que hablar de educación gubernamental o estatal y educación ciudadana, pues una es la brindada por el Estado y otra por los ciudadanos o sociedad civil. Mi maestro, Carlos Llano, quien recientemente falleció, dejando un hueco difícil de llenar en la educación en México, decía que las empresas llamadas privadas son más públicas que muchas de las llamadas públicas, pues la mayoría de éstas últimas funcionan con subsidios y muchas veces el público no queda satisfecho con su servicio, pero no tiene alternativas, porque son monopolios. Las llamadas empresas privadas, que funcionan en un entorno de competencia, decía Carlos Llano, dependen del público, pues con su preferencia las mantienen, por ello tienen que servirle mejor, si quieren sobrevivir y ganar dinero. En un país democrático y moderno la función del Estado no es reservarse privilegios ni subsidios con la excusa de que una empresa o institución educativa es pública. Deben crear un ambiente de competencia donde los ciudadanos, quienes a través de impuestos o cuotas pagan la educación gubernamental y la ciudadana, tengan la libertad de decidir entre diversas escuelas y universidades para obtener una mejor educación. Ese objetivo puede alcanzarse con el llamado 'bono educativo', que deben tomar en cuenta autoridades y legisladores si quieren optimizar los recursos destinados a la educación.
lunes, 4 de abril de 2011
La carta abierta de Javier Sicilia
Acaban de enviarme una transcripción de la carta abierta que el poeta javier Sicilia escribiera a propósito del asesinato de su hijo Juan Francisco. Aquí la dejo para su lectura, apareció originalmente en la edición de la revista Proceso, actualmente en circulación. Por cierto el miércoles un grupo de artístas y amigos del poeta están convocando a una marcha que saldrá de la plazuela del Carmen con dirección al centro, por ahí de las seis de la tarde. Va la carta: Carta abierta a políticos y criminales,Javier Sicilia MÉXICO, DF., 3 de abril (Proceso).- El brutal asesinato de mi hijo Juan Francisco, de Julio César Romero Jaime, de Luis Antonio Romero Jaime y de Gabriel Anejo Escalera, se suma a los de tantos otros muchachos y muchachas que han sido igualmente asesinados a lo largo y ancho del país a causa no sólo de la guerra desatada por el gobierno de Calderón contra el crimen organizado, sino del pudrimiento del corazón que se ha apoderado de la mal llamada clase política y de la clase criminal, que ha roto sus códigos de honor.No quiero, en esta carta, hablarles de las virtudes de mi hijo, que eran inmensas, ni de las de los otros muchachos que vi florecer a su lado, estudiando, jugando, amando, creciendo, para servir, como tantos otros muchachos, a este país que ustedes han desgarrado. Hablar de ello no serviría más que para conmover lo que ya de por sí conmueve el corazón de la ciudadanía hasta la indignación. No quiero tampoco hablar del dolor de mi familia y de la familia de cada uno de los muchachos destruidos. Para ese dolor no hay palabras –sólo la poesía puede acercarse un poco a él, y ustedes no saben de poesía–. Lo que hoy quiero decirles desde esas vidas mutiladas, desde ese dolor que carece de nombre porque es fruto de lo que no pertenece a la naturaleza –la muerte de un hijo es siempre antinatural y por ello carece de nombre: entonces no se es huérfano ni viudo, se es simple y dolorosamente nada–, desde esas vidas mutiladas, repito, desde ese sufrimiento, desde la indignación que esas muertes han provocado, es simplemente que estamos hasta la madre. Estamos hasta la madre de ustedes, políticos –y cuando digo políticos no me refiero a ninguno en particular, sino a una buena parte de ustedes, incluyendo a quienes componen los partidos–, porque en sus luchas por el poder han desgarrado el tejido de la nación, porque en medio de esta guerra mal planteada, mal hecha, mal dirigida, de esta guerra que ha puesto al país en estado de emergencia, han sido incapaces –a causa de sus mezquindades, de sus pugnas, de su miserable grilla, de su lucha por el poder– de crear los consensos que la nación necesita para encontrar la unidad sin la cual este país no tendrá salida; estamos hasta la madre, porque la corrupción de las instituciones judiciales genera la complicidad con el crimen y la impunidad para cometerlo; porque, en medio de esa corrupción que muestra el fracaso del Estado, cada ciudadano de este país ha sido reducido a lo que el filósofo Giorgio Agamben llamó, con palabra griega, zoe: la vida no protegida, la vida de un animal, de un ser que puede ser violentado, secuestrado, vejado y asesinado impunemente; estamos hasta la madre porque sólo tienen imaginación para la violencia, para las armas, para el insulto y, con ello, un profundo desprecio por la educación, la cultura y las oportunidades de trabajo honrado y bueno, que es lo que hace a las buenas naciones; estamos hasta la madre porque esa corta imaginación está permitiendo que nuestros muchachos, nuestros hijos, no sólo sean asesinados sino, después, criminalizados, vueltos falsamente culpables para satisfacer el ánimo de esa imaginación; estamos hasta la madre porque otra parte de nuestros muchachos, a causa de la ausencia de un buen plan de gobierno, no tienen oportunidades para educarse, para encontrar un trabajo digno y, arrojados a las periferias, son posibles reclutas para el crimen organizado y la violencia; estamos hasta la madre porque a causa de todo ello la ciudadanía ha perdido confianza en sus gobernantes, en sus policías, en su Ejército, y tiene miedo y dolor; estamos hasta la madre porque lo único que les importa, además de un poder impotente que sólo sirve para administrar la desgracia, es el dinero, el fomento de la competencia, de su pinche “competitividad” y del consumo desmesurado, que son otros nombres de la violencia. De ustedes, criminales, estamos hasta la madre, de su violencia, de su pérdida de honorabilidad, de su crueldad, de su sinsentido. Antiguamente ustedes tenían códigos de honor. No eran tan crueles en sus ajustes de cuentas y no tocaban ni a los ciudadanos ni a sus familias. Ahora ya no distinguen. Su violencia ya no puede ser nombrada porque ni siquiera, como el dolor y el sufrimiento que provocan, tiene un nombre y un sentido. Han perdido incluso la dignidad para matar. Se han vuelto cobardes como los miserables Sonderkommandos nazis que asesinaban sin ningún sentido de lo humano a niños, muchachos, muchachas, mujeres, hombres y ancianos, es decir, inocentes. Estamos hasta la madre porque su violencia se ha vuelto infrahumana, no animal –los animales no hacen lo que ustedes hacen–, sino subhumana, demoniaca, imbécil. Estamos hasta la madre porque en su afán de poder y de enriquecimiento humillan a nuestros hijos y los destrozan y producen miedo y espanto.Ustedes, “señores” políticos, y ustedes, “señores” criminales –lo entrecomillo porque ese epíteto se otorga sólo a la gente honorable–, están con sus omisiones, sus pleitos y sus actos envileciendo a la nación. La muerte de mi hijo Juan Francisco ha levantado la solidaridad y el grito de indignación –que mi familia y yo agradecemos desde el fondo de nuestros corazones– de la ciudadanía y de los medios. Esa indignación vuelve de nuevo a poner ante nuestros oídos esa acertadísima frase que Martí dirigió a los gobernantes: “Si no pueden, renuncien”. Al volverla a poner ante nuestros oídos –después de los miles de cadáveres anónimos y no anónimos que llevamos a nuestras espaldas, es decir, de tantos inocentes asesinados y envilecidos–, esa frase debe ir acompañada de grandes movilizaciones ciudadanas que los obliguen, en estos momentos de emergencia nacional, a unirse para crear una agenda que unifique a la nación y cree un estado de gobernabilidad real. Las redes ciudadanas de Morelos están convocando a una marcha nacional el miércoles 6 de abril que saldrá a las 5:00 PM del monumento de la Paloma de la Paz para llegar hasta el Palacio de Gobierno, exigiendo justicia y paz. Si los ciudadanos no nos unimos a ella y la reproducimos constantemente en todas las ciudades, en todos los municipios o delegaciones del país, si no somos capaces de eso para obligarlos a ustedes, “señores” políticos, a gobernar con justicia y dignidad, y a ustedes, “señores” criminales, a retornar a sus códigos de honor y a limitar su salvajismo, la espiral de violencia que han generando nos llevará a un camino de horror sin retorno. Si ustedes, “señores” políticos, no gobiernan bien y no toman en serio que vivimos un estado de emergencia nacional que requiere su unidad, y ustedes, “señores” criminales, no limitan sus acciones, terminarán por triunfar y tener el poder, pero gobernarán o reinarán sobre un montón de osarios y de seres amedrentados y destruidos en su alma. Un sueño que ninguno de nosotros les envidia. No hay vida, escribía Albert Camus, sin persuasión y sin paz, y la historia del México de hoy sólo conoce la intimidación, el sufrimiento, la desconfianza y el temor de que un día otro hijo o hija de alguna otra familia sea envilecido y masacrado, sólo conoce que lo que ustedes nos piden es que la muerte, como ya está sucediendo hoy, se convierta en un asunto de estadística y de administración al que todos debemos acostumbrarnos. Porque no queremos eso, el próximo miércoles saldremos a la calle; porque no queremos un muchacho más, un hijo nuestro, asesinado, las redes ciudadanas de Morelos están convocando a una unidad nacional ciudadana que debemos mantener viva para romper el miedo y el aislamiento que la incapacidad de ustedes, “señores” políticos, y la crueldad de ustedes, “señores” criminales, nos quieren meter en el cuerpo y en el alma.Recuerdo, en este sentido, unos versos de Bertolt Brecht cuando el horror del nazismo, es decir, el horror de la instalación del crimen en la vida cotidiana de una nación, se anunciaba: “Un día vinieron por los negros y no dije nada; otro día vinieron por los judíos y no dije nada; un día llegaron por mí (o por un hijo mío) y no tuve nada que decir”. Hoy, después de tantos crímenes soportados, cuando el cuerpo destrozado de mi hijo y de sus amigos ha hecho movilizarse de nuevo a la ciudadanía y a los medios, debemos hablar con nuestros cuerpos, con nuestro caminar, con nuestro grito de indignación para que los versos de Brecht no se hagan una realidad en nuestro país. Además opino que hay que devolverle la dignidad a esta nación. Esta carta se publica en la edición 1976 de la revista Proceso, ya en circulacióno
último poema de avier Sicilia
Para quienes no lo conocen Javier Sicilia es un poeta católico, contemporáneo mío, a quien no conozco personalmente pero que resulta familiar pues semanalmente tiene una columna periodística en la revista Proceso que termina invariablemente en un ensalmo en donde llama al cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés, la libertad de los presos zapatistas y de la APPO y el enjuiciamiento de Ulises Ruiz. Pues bien, el fin de semana anterior su hijo Juan Francisco, un joven de la edad de ustedes fue levantado en Cuernavaca con varios amigos suyos y después el lunes en la mañana aparecería muerto al lado de varios de sus amigos. De esta espiral de violencia, Javier Sicilia ha redactado una carta pública que es el grito desgarrado de un padre que ha perdido a su hijo y que lanza a los cuatro vientos su dolor imprecando a los criminales y a la clase política: ¡Estamos hasta la madre...!, que fue publicada por la revista Proceso y que ya está circulando por las redes sociales. Como he escrito a Javier no lo conocía físicamente, apenas vis su rostro en la revista y en La Jornada pero me llamó poderosamente la atención su poesía publicada hace como 20 años en una colección que patrocinó el Maestro Toledo. Me parecía singular el tema de su poética centrado en los misterios del Verbo. Lo relacioné de inmediato con "Muerte sin fin" de José Gorostiza, entrañable poema que debieran conocer y leer en voz alta todos ustedes. Después tuve entre mis manos la revista Ixtus (pez), publicada en Cuernavaca en los tiempos en que con varios amigos solicitábamos becas al Fondo Nacional para la Cultura y las Artes como apoyo a la edición de revistas independientes, luego en las páginas del semanario arriba señalado. Y ahora en su renuncia pública a la poesía que hizo en un acto público. El poema resultante es el que ahora incluyo en este espacio, en esta hora amarga para un padre transido de dolor y de rabia por la pérdida de su hijo en este momento que no debiéramos estar viviendo como país. Va pues para su lectura y reflexión: "El mundo ya no es mundo ded la palabra Nos la ahogaron adentro Como te asfixiaron, Como te desgarraron a ti los pulmones Y el dolor no se me aparta sólo tengo al mundo Por el silencio de los justos Sólo por tu silencio y por mi silencio, Juanelo". El mundo ya no es digno de la palabra, es mi último poema, no puedo escribir más poesía...la poesía ya no existe en mi”.
domingo, 3 de abril de 2011
información del tres de abril
Les informo que envié a Gloria Díaz, Noé Rojas y Olga González, el par de artículos escritos por don Pablo Latapi sobre el tema de la UNESCO y nuestro país. Una vez que los tengan y los lean, favor de hacer un reporte que aborde ambos artículos, destacando la singularidad de la relación entre nuestro país y la UNESCO y apuntando una respuesta a la pregunta de si nuestras autoridades educativas en particular saben que hacer con esa relación y cómo aprovecharla mejor, en cualquier caso, si saben o no, argumentar la respuesta. La fecha de entrega será el miércoles 13 de los corrientes. Buen inicio de semana.
sábado, 2 de abril de 2011
dirección para acceder a información sobre sistemas educativos
En la sesión del viernes 1o de abril, con el grupo de 8o B les informé sobre un sitio dependiente de la UNESCO en donde se localiza información sobre el sistema educativo de la mayoría de los países afiliados a ese organismo internacional. Ahora, para los compañeros del paralelo 8o semestre grupo B, y en general para todos, ausentes y presentes, la dejo en este blog para su uso y posterior enriquecimiento. La dirección es : http://www.ibe.unesco.org/en/worldwide/unesco-regions/ ibe son las siglas de Internacional Bureau of Education (oficina internacional de educación) organismo dependiente de la UNESCO y que reune informes y documentos sobre los sistemas educativos nacionales. La información nacional se encuentra dentro de las regiones del mundo a la que pertenezcan: África, América, Europa, etc., así que hacen click en la región correspondiente y entonces se despliegan la lista de país que deseen y una vez ahí en la página principal aparece la información disponible. Yo les sugieron abrir la pestaña que dice "Profile of Education". En esos perfiles de la educación parecen en primer lugar una información básica sobre el país, la que podrán contrastar con la que proporciona el Almanaque Mundial 2011, que es generalmente más actualizada. Luego aparecen varios ítems generales como: "Principios y objetivos gnerale de la educación"; "Prioridades y preocupaciones actuales en materia de educación", "Leyes y otras normas fundamentales relativas a la educación", "Administración y gestión del sistema educativo". También aparece un cuadro relativo a la estructura y organización del sistema educativo en donde se visualizan los niveles y modalidades del sistema educativo del país de que se busque información. Además, dependiendo de cada país viene información adicional y específica, revísenla también. Esta información no invalida la búsqueda por ejemplo en wikipedia, versión inglesa sobre los sistemas educativos de los países del G-8. Atentos porque en una semana estamos iniciando las exposiciones. Sorpréndanos... Buen fin de semana
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